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El presidente de la patronal azulejera Ascer, Fernando Diago, aseguró, en una rueda de prensa celebrada durante la pasada edición de Cevisama, que a lo largo del año 2004 se produjo una “moderada recuperación, en donde todos los indicadores económicos crecieron”. Con un volumen de producción superior a 635 millones de metros cuadrados el pasado año, España se mantiene como el primer productor cerámico de toda la Unión Europea y el segundo a nivel mundial tan sólo por detrás de China. En el año 2003, España representaba el 44% del total de la producción comunitaria y el 10,1% de la producción mundial de azulejos. Por otra parte, durante el ejercicio 2004, la industria cerámica española vio incrementar sus ventas totales en torno a un 3,5%, alcanzando una facturación cercana a los 3.628 millones de euros. A pesar de la cierta atonía que viene viviendo el comercio internacional y la fuerte competencia a la que se enfrenta este sector procedente, fundamentalmente, de países emergentes como por ejemplo China, nuestras exportaciones cerámicas subieron el pasado año en un 2%. “Sabemos que la competencia que representan estos países es muy fuerte, pero si realizamos una evaluación global de la situación de nuestro sector, podemos asegurar que nuestro posicionamiento cualitativo en el mundo es mucho mayor que el de nuestros competidores”, afirmó Diago. Estados Unidos se ha mantenido como el principal cliente de los azulejos y las baldosas cerámicas españoles. A pesar de una caída de las compras del 1,7% debido, según la patronal, a la actual fortaleza de nuestra moneda frente al dólar, que repercute de manera importante en la zona Nafta, los esfuerzos llevado a cabo en este país para tratar de introducir productos diferenciados y de mayor valor añadido favoreció una vez más este resultado. No obstante, el territorio de la Unión Europea acaparó el 60% de las ventas al exterior, en donde 1 de cada 3 baldosas consumidas son de origen español. Destacan por su continuo crecimiento los países emergentes de la Europa del Este, y en concreto Rumanía y Rusia, con una subida en ventas del 46% y el 18% respectivamente. En total, nuestra industria exportó en 2004 a 188 países de todo el mundo por un valor de 1.978 millones euros. Por otra parte, las ventas en territorio español subieron en torno al 6%, alcanzado los 1.650 millones de euros. Cabe destacar que el 98% del consumo cerámico español procedió de la propia industria española, teniendo nuestro país uno de los mayores consumos per cápita de todo el mundo. “Este hecho nos permite sortear con una mayor agilidad las dificultades comerciales que puedan surgir a escala global”, apuntó Diago. Por otra parte, la buena marcha del sector de la construcción en España durante el pasado año propició en gran medida este importante incremento en ventas, En cuanto a volumen de producción, este indicador también presentó un balance positivo tras finalizar el pasado año con una subida de aproximadamente el 2%, superando los 635 millones de metros cuadrados producidos. Este volumen permite a España seguir siendo el mayor productor cerámico de la Unión Europea y el segundo a nivel mundial. “Nuestros productos tienen cada vez mayor aceptación en mercados altamente exigentes y maduros. Nuestra industria sigue enarbolando el estandarte del diseño, la técnica, la innovación y el servicio. Valores tangibles e intangibles que vamos a rentabilizar y potenciar”, afirmó el presidente de Ascer. Plan de promoción nacional Con el fin de fomentar el uso del azulejo y el pavimento cerámico entre los consumidores españoles y prestigiar además este producto entre los prescriptores clave (arquitectos, interioristas y distribuidores), Ascer ha anunciado la puesta en marcha de un ambicioso proyecto denominado Plan de Promoción Nacional. A través de un amplio programa de comunicación y acciones promocionales, la industria azulejera tratará de potenciar la nueva imagen de su producto y de extender sus uso más allá de los tradicionales espacios a los que suele destinarse. Por otra parte, otro cambio necesario, y en el que las empresas cerámicas ya están trabajando de forma tanto colectiva como individual, con el apoyo de institutos tecnológicos, es el de la investigación y la innovación, donde a la industria cerámica tiene aún mucho recorrido. Así, entre las iniciativas en marcha se encuentran el llamado proyecto DRAC, liderado por el Instituto de Biomecánica de Valencia. Situando al usuario como elemento central de la cadena de valor, este proyecto tiene como objetivo explorar nuevos conceptos y aplicaciones radicalmente novedosas respecto a los habituales usos y características asociados a este producto, abriendo nuevas líneas de investigación desde diferentes ámbitos, como son los de la ingeniería ergonómica y biomecánica. Otras importantes líneas de trabajo estarán también enfocadas a mejorar y facilitar la colocación del producto de cara al revestimento de superficies, o por ejemplo el desarrollo de nuevas composiciones cerámicas.
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