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Desde el Instituto de Comercio Exterior de España (ICEX) se recomienda a la industria azulejera española que tome posiciones en el mercado indio, ya que está previsto que a lo largo de los próximos cinco años, como mínimo, crezca el consumo de baldosas cerámicas en torno al 10%, el mismo porcentaje que se ha registrado a lo largo de la última década. Italia ha perdido el liderazgo que tuvo hace años, y España ha logrado superar a la industria transalpina en el mercado indio, aunque no ha logrado ocupar el primer puesto, ya que es China el país que ahora ocupa esa posición, con una cuota del mercado de casi el 33%, mientras que España, que está en el segundo lugar, tiene el 15,52%. Pese a mantener su posición, España también ha perdido protagonismo, ya que en el año 2002, la cuota de mercado de la cerámica española en India era ligeramente superior y rozaba el 21%. Además, desde el ICEX, y a través de la información recogida por los técnicos de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Nueva Delhi, se recuerda que la economía del país estaba registrando un crecimiento en 2004, y con respecto al ejercicio pasado, por encima del 8% y todo hace presagiar, según las mismas fuentes, que se va a mantener ese mismo incremento gracias, principalmente, al momento de auge que vive la industria de la construcción. En este sentido, desde el ICEX se asegura que «los productos sustitutivos de la cerámica que son de gran tradición en India (granito y mármol) están perdiendo cuota paulatinamente frente a los revestimientos cerámicos por razones de calidad, en el primer caso, y de precio y diseño, en el segundo». Además, en el informe se reconoce que España puede jugar un papel importante en el futuro del mercado indio, que el año pasado consumió recubrimientos cerámicos por valor de 500 millones de euros, ya que los segmentos de consumo que están saturados por la oferta “los que corresponden a las gamas de productos cerámicos más bajas por las que pujan la industria local y las importaciones procedentes de China”. Sobre este aspecto, se matiza que “dentro de las gamas media y alta de estos productos y sus complementos se abre un abanico de nichos de mercado por los cuales han de pujar las empresas españolas”. A todos estos condicionantes positivos, hay que sumar, según la misma fuente de información, «el proceso de reformas liberalizadoras en el que el país está inmerso desde 1991 (rebajas arancelarias, reducciones de impuestos indirectos...), se puede concluir que se da ahora el momento oportuno para las empresas españolas para aventurarse en el mercado indio”.
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